domingo, 15 de febrero de 2009

No olvidemos lo que pasó un 14 de febrero

Un 14 de febrero de 1879 tropas chilenas ocupaban el puerto de Antofagasta, puerto en aquel entonces bajo soberanía boliviana.

En 1878 las autoridades bolivianas aprobaban un impuesto de 10 centavos por quintal de salitre exportado. En 1873 la Compañía de Salitres y Ferrocarril de Antofagasta firmaba una acuerdo con el gobierno boliviano por la explotación de salitre libre de derechos por 15 años, en la zona comprendida desde la bahía de Antofagasta hasta Salinas, incluyendo el Salar del Carmen. La aprobación por parte del congreso boliviano del cobro de 10 centavos por quintal de salitre exportado violaba por tanto el acuerdo celebrado en 1873, el cual tenia una vigencia de 15 años. El 1 de febrero de 1879, el gobierno de Hilarión Daza rescinde el contrato, suspendiendo los efectos de la ley de 14 de febrero de 1878, y decide reivindicar las salitreras detentadas por la Compañía de Salitres y Ferrocarriles de Antofagasta y rematar estas últimas para cobrar los impuestos impagos desde febrero de 1878. El remate estaba programado para el 14 de febrero de 1879.

Ante esta complicada situación el gobierno chileno toma la decisión de ocupar territorio boliviano. El motivo para nuestro de país de ocupar Antofagasta era el de evitar el remate de la salitreras, argumentado que dicho remate violaba en acuerdo firmado en 1873. Por lo que el 14 de febrero se producía la ocupación de Antofagaste por parte de tropas chilenas. Y ya en marzo el comienzo de las hostilidades con la batalla de Calama.

Chile declaraba la guerra a Bolivia y Perú el 5 de abril de 1879.

Sería la genesis de un conflicto que aún acarrea resquemores.

lunes, 9 de febrero de 2009

Balones, Javalinas, estadios, y sangre

Ya desde los tiempos de la antigua Roma los juegos eran una manera de mantener al pueblo entretenido en algo y despreocupado de su realidad. Eran juego que duraban por meses, donde el Coliseo se encontraba lleno hasta las banderas de ciudadanos romanos con ganas de ver sangre rodar por la arena. Parece algo cruel, pero así era, era la forma en que los romanos se entrenían, o más bien a forma en que los gobernantes mantenían al pueblo en actividades que poco y nada tenían que ver con lo que alrrededor de ellos secedía.

Viajemos ahora 2000 años en el tiempo desde Roma hasta Berlín. Corría el año 1936, era año de Juegos Olímpicos, se disputaba la XI edición de los Juegos Olímpicos de Verano en la capital alemana. Eran años convulsionados. El Nazismo ya estaba en el poder con Hitler a la cabeza. En las calles judíos, gitanos, homosexuales, entre otras minorías que no eran aceptadas por los Nazis sufrían humillaciones y golpes por partes de los grupos nazis. Los Nazis gracias a los JJ.OO. y otras artimañas lograban desviar la atención pública de esta situación. Además estos juegos fueron para Alemania la ocasión de mostrarse como una nación que se había recuperado tras la derrota de la Gran Guerra de 1914 a 1918. Objetivo cumplido para los Nazis.

No sólo en Europa pasan estas cosas, en nuestra querida Latinoamérica también. Corría 1978 y era el turno de Argentina de organizar la Copa Mundial de Fútbol. Argentina estaba gobernada por una de las más crueles dictaduras que puedo haber existido. Más de 30 mil muertos y desaparecidos fue el resultado de las violaciones a los derechos humanos que dicha dictadura encabezada en 1978 por el General Videla cometió. Incluso nuestro país en ese mismo año pudo haber sufrido la paranoia de la junta argentina que estuvo apunto de atacar a Chile por el conflicto del Beagle.
La junta no solo se contentó con organizar la copa, y con aquello hacer que toda la atención pública se centrase en la competición, aún más sabiendo el fanatismo casi religioso que los argentinos tienen por el fútbol (y que yo también tengo), sino que además consiguieron ganarla. Doble objetivo cumplido para la junta. Incluso los militares argentinos que partían a la guerra cn Chile comparaban la capacidad bélica de ellos con su capacidad para el fútbol, y que según ellos era infinitamente superior a la Chile, un ejemplo de esto: "Vamos al mundial del Beagle".

sábado, 7 de febrero de 2009

La Concertación se debe renovar

Nadie discute que la Concertación ha sido sin dudas la coalición política más exitosa de nuestra Historia. Si bien su origen lo encontramos en el objetivo de acabar con el Gobierno Militar del General Pinochet, esta coalición ha sabido mantenerse en el poder por ya casi 20 años. Esta situación de manterse 20 años en el poder demuestra que la Concertación no fue solo quien despojó del poder a Pinochet, sino que ha sido y es un proyecto de país. Hay cifras concretas que demuestran eso, y es que en democracia un país si puede surgir.

La pobreza ha disminuído (47% en 1990, 16% en 2006), las políticas sociales han dado buenos frutos, la economía chilena es la más sólida dentro de nuestra convulsionada latinoamérica, la imagen que el país muestra es la de tranquilidad y progreso. No lo digo solo por ser un Concertacionista, lo digo además porque las cifras de prestigiosos estudios hechos por importantes organismos internacionales lo dicen.
Todo esto no es más que el resultado del proyecto de país que la Concertación nos ha otorgado. Aunque tampoco desconozco los aportes que la Derecha he hecho, y que ahora no recuerdo cuales son.

Los logros están a la vista. Pero lamentablemente se viene sucediendo un desgaste en nuestra coalición. Es algo lógico. Es como un partido de fútbol, puedes dominar un tiempo entero a gran nivel y hacer dos goles, pero en el segundo tiempo viene el cansancio y corres el riesgo de que el equipo rival te empate o en el peor de los casos te gane, por eso el técnico debe hacer cambios para mantener el dominio inicial. Y esto es lo la Concertación necesita: Un cambio, una renovación de sus figuras.

Las elecciones municipales de este 2008 pasado fueron el detonante para que la Concertación se diese cuenta que necesita una renovación. La Democracia Cristiana es el partido más fuerte e importante dentro de la coalición de gobierno. Pero en la municipales se fué a pique. Perdió comunas emblematica, como Valparaíso, y no pudo contra la Alianza en Santiago. La estrategia no fué la adecuada. Presentar a Ravinet en Santiago era una derrota segura frente al payasito que la Alianza presentó. Se necesitaba una cara nueva. He ahí el problema de la Concertación: es que son siempre las mismas caras. Bitar, Perez-Yoma, la familia Tohá, Belisario Velasco, etc. Son estas nombres los que constantemente se nos repiten, desde el gobierno de Aylwin hasta hoy cn Bachelet.

Si la Concertación pierde frente a Piñera en las presidenciales el cambio será obligatorio porducto de la derrota, así que es mejor hacer las cosas antes y el cambio debe hacerse ahora y trabajar con caras nuevas para vencer a Piñera.

Si bien es Frei el candidato de la Concertación, y es una cara repetida es hoy el más capacitado para enfrentar a Piñera. Politicamente es un hombre de los fuertes, y no quepan dudas de que será el próximo Presidente de Chile. Así que desde este espacio señor Frei le doy mi apoyo, y le aconsejo que trabaje con caras nuevas y jóvenes, que es la única forma de mantener a la Concertación como el proyecto de país que Chile necesita.

Saludos